La diferencia entre un resultado natural y uno que se nota casi nunca está en el producto: está en cómo se aplica. Estos son los seis pasos, en orden.
Antes de empezar
El pelo tiene que estar limpio, seco y peinado como lo llevas normalmente, y sin gomina ni laca. Sobre un pelo húmedo o con fijador las fibras no se reparten igual.
Los seis pasos
- Agita el bote. Las fibras de queratina tienden a apelmazarse; un par de sacudidas antes de empezar las suelta.
- Inclínalo unos 45° sobre la zona. Cuanta más inclinación, más producto sale. Ahí es donde regulas la cantidad, no en la fuerza.
- Agita suave, como un salero. Empieza por la parte de atrás y avanza hacia delante. Si hace falta más, repite la pasada en vez de soltar todo de golpe.
- Reparte con los dedos o con un peine. Este es el paso que da el resultado natural: extiende las fibras y evita que se acumulen en un punto.
- En la zona frontal, protege la cara. Pon la mano por debajo de la línea del cabello para que no caiga producto en la cara ni entre en los ojos.
- Peina y fija con laca. Peina con suavidad la zona y termina con un poco de laca, siempre a más de 10 cm de distancia.
El error más común
Pasarse de cantidad. Con poco basta, y extenderlo bien pesa más que echar más. Las primeras veces conviene ir corto e ir añadiendo.